Lunares en Quito

Lunares en Quito

Evaluación dermatológica para el diagnóstico y tratamiento seguro de lesiones pigmentadas


Los lunares son lesiones muy comunes que pueden aparecer desde la infancia o desarrollarse a lo largo de la vida. La mayoría son completamente benignos y no representan un riesgo para la salud; sin embargo, algunos pueden cambiar de tamaño, forma o color con el paso del tiempo, mientras que otros pueden confundirse con lesiones premalignas o cáncer de piel. Por esta razón, es importante que cualquier cambio sea evaluado por un dermatólogo.
Además del aspecto médico, muchas personas desean retirar lunares por motivos estéticos o porque se encuentran en zonas donde sufren roce constante con la ropa, el afeitado o los accesorios, provocando molestias o irritación frecuente. Antes de realizar cualquier procedimiento es indispensable establecer un diagnóstico preciso para determinar si la lesión puede retirarse de forma segura.

En el Centro de Especialidades de la Piel, la Dra. Gabriela Cabezas, especialista en Dermatología, realiza la valoración, diagnóstico y tratamiento de lunares mediante procedimientos dermatológicos que priorizan la seguridad del paciente y el mejor resultado estético posible.

¿Qué son los lunares?

Los lunares, conocidos médicamente como nevos melanocíticos, son acumulaciones de células productoras de pigmento que pueden variar en tamaño, forma, relieve y color. Algunas personas presentan pocos lunares, mientras que otras pueden tener decenas distribuidos en diferentes partes del cuerpo.
La mayoría permanece estable durante muchos años, aunque es normal que algunos cambien ligeramente con la edad. No obstante, cuando un lunar presenta modificaciones importantes o aparece una lesión pigmentada nueva durante la vida adulta, es recomendable acudir a una valoración dermatológica.
No todos los lunares requieren tratamiento, pero todos deben ser evaluados cuando generan dudas o presentan cambios.

¿Cuándo debe revisarse un lunar?

Existen determinadas características que pueden indicar la necesidad de una valoración especializada. Detectar estos cambios de forma temprana permite diferenciar lesiones benignas de aquellas que requieren un estudio más detallado.
Es recomendable acudir al dermatólogo cuando un lunar presenta:
Estas características no significan necesariamente que exista un cáncer de piel, pero sí justifican una evaluación médica.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Durante la consulta, la Dra. Gabriela Cabezas examina cuidadosamente la lesión y analiza aspectos como su forma, color, simetría, bordes y evolución. También investiga antecedentes personales y familiares de cáncer de piel, exposición solar y otros factores de riesgo que puedan ser relevantes.
Cuando una lesión presenta características sospechosas, puede ser necesario realizar una biopsia o retirar completamente el lunar para enviarlo a estudio histopatológico. Este análisis permite confirmar el diagnóstico y determinar el tratamiento más adecuado.
Una valoración temprana ofrece mayor tranquilidad al paciente y permite actuar oportunamente cuando es necesario.

¿Cuándo es recomendable retirar un lunar?

La decisión de retirar un lunar depende de sus características clínicas y de las necesidades del paciente.
La extirpación puede recomendarse cuando existe sospecha de malignidad, cuando el lunar presenta cambios importantes o cuando produce molestias por su localización. También puede realizarse por motivos estéticos, siempre que la valoración dermatológica confirme que se trata de una lesión benigna.
Cada procedimiento se planifica cuidadosamente para obtener el mejor resultado funcional y estético posible, procurando que la cicatriz sea discreta y adecuada para la zona tratada.

Cuidados para proteger la piel

Mantener una adecuada vigilancia de los lunares es una de las mejores estrategias para favorecer la detección temprana de lesiones sospechosas.
Se recomienda:
Estas medidas ayudan a cuidar la salud de la piel y facilitan el diagnóstico oportuno de cualquier cambio.

¿Por qué acudir a un dermatólogo?

Intentar retirar un lunar sin una valoración médica puede retrasar el diagnóstico de enfermedades importantes o provocar complicaciones innecesarias.
El dermatólogo determina si la lesión es benigna, si requiere seguimiento o si es necesario retirarla para su análisis. Además, selecciona la técnica más adecuada según el tamaño, la localización y las características del lunar, buscando siempre el mejor resultado para el paciente.
Una evaluación especializada ofrece seguridad, un diagnóstico preciso y un tratamiento adaptado a cada caso.

Preguntas frecuentes

¿Todos los lunares deben retirarse?
No. La mayoría son benignos y únicamente requieren observación periódica. Solo algunos necesitan tratamiento o extirpación.
No. Este es un mito. Cuando el procedimiento está correctamente indicado y realizado por un dermatólogo, retirar un lunar no provoca cáncer.
La mayoría de los procedimientos se realizan con anestesia local, por lo que el paciente experimenta mínimas molestias.
Cuando existe sospecha clínica o el dermatólogo lo considera necesario, la lesión se envía a estudio histopatológico para confirmar el diagnóstico.
No siempre es posible identificarlo a simple vista. Por eso, cualquier cambio en su apariencia o la aparición de un nuevo lunar durante la edad adulta debe ser valorado por un dermatólogo.

Agenda una valoración especializada

Si has notado cambios en un lunar, deseas retirarlo por motivos médicos o estéticos, o simplemente quieres realizar un control preventivo de tu piel, agenda una consulta con la Dra. Gabriela Cabezas en el Centro de Especialidades de la Piel. Una valoración especializada permitirá establecer un diagnóstico preciso y definir el tratamiento más adecuado para cuidar la salud de tu piel.