Acné en Quito

Acné en Quito

Diagnóstico y tratamiento dermatológico para una piel más saludable


El acné es una de las enfermedades de la piel más frecuentes y puede presentarse tanto en adolescentes como en adultos. Aunque suele asociarse con la pubertad, muchas personas continúan experimentando brotes durante la edad adulta o desarrollan acné por primera vez después de los 25 años.
Además de afectar la apariencia de la piel, el acné puede producir inflamación, dolor, manchas persistentes e incluso cicatrices permanentes cuando no recibe un tratamiento adecuado. Por esta razón, acudir al dermatólogo desde las primeras manifestaciones puede marcar una diferencia importante en la evolución de la enfermedad.

En el Centro de Especialidades de la Piel, la Dra. Gabriela Cabezas, especialista en Dermatología, realiza una valoración integral para identificar el tipo de acné, determinar sus posibles causas y establecer un tratamiento personalizado que permita controlar los brotes, prevenir cicatrices y mejorar la salud de la piel.

¿Qué es el acné?

El acné es una enfermedad inflamatoria de la unidad pilosebácea, conformada por el folículo piloso y la glándula sebácea. Se produce cuando los poros se obstruyen por la acumulación de grasa, células muertas y otros factores que favorecen la proliferación de bacterias y el desarrollo de inflamación.
Su intensidad puede variar desde la presencia de algunos puntos negros o espinillas hasta lesiones inflamatorias más profundas, como nódulos o quistes, que pueden dejar cicatrices permanentes.
Aunque suele localizarse principalmente en el rostro, también puede afectar el cuello, el pecho, la espalda y los hombros.

¿Cuáles son los síntomas del acné?

Las manifestaciones pueden ser diferentes en cada paciente y dependen del tipo y la severidad de la enfermedad.
Entre las lesiones más frecuentes se encuentran:
Identificar correctamente el tipo de lesión permite seleccionar el tratamiento más apropiado.

¿Por qué aparece el acné?

El desarrollo del acné está relacionado con varios factores que actúan de manera simultánea.
Los más importantes son:
Contrario a algunos mitos, el acné no aparece únicamente por falta de higiene y lavarse el rostro con demasiada frecuencia puede incluso empeorar la irritación.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico se realiza mediante una valoración dermatológica completa en la que se analiza el tipo de lesiones, su distribución, el tiempo de evolución y los tratamientos utilizados anteriormente.
Durante la consulta también se evalúan factores que pueden influir en la enfermedad, como alteraciones hormonales, antecedentes familiares, uso de medicamentos, hábitos de cuidado facial y presencia de cicatrices o manchas.

En algunos pacientes pueden solicitarse estudios adicionales cuando se sospecha que existe una causa hormonal o una condición médica asociada.

Tratamiento del acné

No existe un tratamiento único para todos los pacientes. El manejo depende del tipo de acné, su gravedad, la edad, el tipo de piel y la presencia de cicatrices o pigmentación residual.
Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede incluir:
El objetivo del tratamiento no solo es controlar los brotes actuales, sino también prevenir nuevas lesiones y reducir el riesgo de secuelas permanentes.

¿Qué ocurre si el acné no se trata?

Muchas personas consideran que el acné desaparecerá por sí solo con el paso del tiempo. Sin embargo, cuando la inflamación persiste, aumenta el riesgo de desarrollar cicatrices permanentes, manchas oscuras posteriores a los brotes y alteraciones en la textura de la piel.
Además del impacto físico, el acné puede afectar la autoestima, la confianza y la calidad de vida, especialmente cuando compromete zonas visibles como el rostro.
Un tratamiento oportuno permite controlar la enfermedad antes de que aparezcan estas complicaciones.

Cuidados diarios para una piel con acné

El tratamiento dermatológico debe complementarse con hábitos adecuados de cuidado de la piel.
Generalmente se recomienda:
Cada piel es diferente, por lo que las recomendaciones deben adaptarse a las necesidades de cada paciente.

¿Cuándo consultar con un dermatólogo?

Es recomendable solicitar una valoración cuando los brotes son persistentes, aparecen lesiones dolorosas, comienzan a dejar manchas o cicatrices, o cuando los tratamientos utilizados por cuenta propia no ofrecen resultados.
También es importante consultar cuando el acné aparece por primera vez en la edad adulta o se acompaña de otros síntomas que puedan sugerir alteraciones hormonales.
Una evaluación especializada permite establecer un tratamiento seguro y personalizado desde las primeras etapas de la enfermedad.

Preguntas frecuentes

¿El acné solo afecta a los adolescentes?
No. Muchas personas desarrollan acné durante la edad adulta, especialmente las mujeres, debido a cambios hormonales u otros factores.
No existe evidencia de que un alimento específico sea la causa directa del acné. Sin embargo, algunos patrones alimentarios pueden influir en determinados pacientes.
No. Manipular las lesiones aumenta el riesgo de inflamación, infección, manchas y cicatrices permanentes.
No necesariamente. Es importante utilizar productos adecuados para piel con tendencia acneica y retirarlos correctamente al finalizar el día.
Sí. Existen diferentes tratamientos dermatológicos para mejorar la apariencia de las cicatrices una vez que el acné se encuentra controlado.

Agenda una valoración especializada

Si presentas brotes frecuentes, lesiones inflamatorias, manchas o cicatrices relacionadas con el acné, agenda una consulta con la Dra. Gabriela Cabezas en el Centro de Especialidades de la Piel. Una valoración especializada permitirá identificar la causa de la enfermedad y establecer un tratamiento personalizado para recuperar la salud de tu piel y prevenir futuras complicaciones.