Dermatitis Atópica en Quito

Dermatitis Atópica en Quito

Atención dermatológica especializada para el cuidado de la piel de niños y adolescentes


La dermatitis atópica es una de las enfermedades de la piel más frecuentes durante la infancia. Se caracteriza por provocar resequedad, inflamación y una intensa picazón que puede afectar el descanso, el rendimiento escolar y la calidad de vida tanto de los niños como de sus familias. Aunque suele comenzar durante los primeros años de vida, también puede presentarse en adolescentes e incluso persistir en la edad adulta.
Su evolución es crónica y se manifiesta mediante períodos de mejoría alternados con brotes de diferente intensidad. Sin embargo, con un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado es posible controlar los síntomas, reducir la frecuencia de las recaídas y mejorar significativamente el bienestar del paciente.
En el Centro de Especialidades de la Piel, la Dra. Gabriela Cabezas, especialista en Dermatología, realiza una valoración integral para identificar las características de la dermatitis atópica en cada niño y desarrollar un plan de tratamiento adaptado a su edad, tipo de piel y estilo de vida.

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica que altera la función protectora de la piel. Como consecuencia, la piel pierde humedad con mayor facilidad, se vuelve más sensible a factores externos y presenta una mayor tendencia a la irritación y la inflamación.
En los niños pequeños suele afectar principalmente el rostro, las mejillas y las superficies externas de brazos y piernas. A medida que el niño crece, es frecuente que las lesiones aparezcan en los pliegues de los codos, detrás de las rodillas, el cuello, las muñecas o los tobillos.
Aunque no es una enfermedad contagiosa, requiere cuidados constantes para mantener la piel protegida y disminuir la aparición de nuevos brotes.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas pueden variar según la edad del niño y la intensidad de la enfermedad, aunque la picazón suele ser el signo más característico.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran:
En algunos pacientes, el rascado constante puede favorecer infecciones secundarias y alterar el sueño, por lo que es importante iniciar el tratamiento de forma temprana.

¿Por qué aparece la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica tiene un origen multifactorial. Existe una predisposición genética que altera la barrera natural de la piel y favorece una respuesta exagerada frente a distintos estímulos del ambiente.
Además de esta predisposición, algunos factores pueden desencadenar o agravar los brotes, como los cambios bruscos de temperatura, el sudor, ciertos jabones, tejidos sintéticos, el polvo, algunos alérgenos ambientales y el estrés emocional.
Cada niño presenta desencadenantes diferentes, por lo que una parte importante del tratamiento consiste en identificarlos y aprender a controlarlos.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico se realiza mediante una valoración clínica detallada. Durante la consulta, la Dra. Gabriela Cabezas examinará las lesiones, evaluará la distribución de la dermatitis, conocerá los antecedentes personales y familiares y analizará la evolución de los síntomas.
Generalmente no son necesarios exámenes especiales para confirmar el diagnóstico. Sin embargo, cuando existen dudas o se sospecha la presencia de alergias u otras enfermedades asociadas, pueden recomendarse estudios complementarios.
Una evaluación temprana permite diferenciar la dermatitis atópica de otras enfermedades de la piel que pueden presentar síntomas similares.

Tratamiento de la dermatitis atópica

El tratamiento busca controlar la inflamación, aliviar la picazón, restaurar la barrera cutánea y disminuir la frecuencia de los brotes.
Dependiendo de las características de cada paciente, el manejo puede incluir medicamentos tópicos, productos específicos para hidratar la piel, tratamientos antiinflamatorios y recomendaciones para el cuidado diario.
Tan importante como el tratamiento médico es mantener una rutina adecuada de hidratación, utilizar productos suaves para la higiene y evitar aquellos factores que favorecen la irritación de la piel.
La participación de la familia resulta fundamental para lograr un buen control de la enfermedad a largo plazo.

Cuidados diarios para proteger la piel

La dermatitis atópica requiere cuidados permanentes, incluso cuando la piel luce saludable.
Algunas recomendaciones que ayudan a mantener la enfermedad bajo control son:
La constancia en estos cuidados permite fortalecer la barrera de la piel y disminuir la intensidad de los brotes.

¿Cuándo acudir al dermatólogo?

Es recomendable solicitar una valoración cuando un niño presenta picazón persistente, resequedad importante, lesiones que reaparecen con frecuencia o inflamación que no mejora con las medidas habituales de cuidado.
También es importante consultar si aparecen signos de infección, como secreción, costras amarillentas, aumento del enrojecimiento o fiebre, o cuando la enfermedad interfiere con el sueño y las actividades diarias.
Una atención especializada permite controlar la dermatitis de manera más efectiva y mejorar la calidad de vida del niño y de su familia.

Preguntas frecuentes

¿La dermatitis atópica es una alergia?
No exactamente. Aunque puede estar asociada a otras enfermedades alérgicas, la dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel con múltiples factores involucrados.
No. La dermatitis atópica no puede transmitirse de una persona a otra.
Muchos niños presentan una mejoría importante con el crecimiento, aunque algunos continúan teniendo brotes durante la adolescencia o la edad adulta.
No. Un baño corto con agua tibia, utilizando productos adecuados e hidratando la piel inmediatamente después, forma parte del tratamiento.
No siempre es posible prevenirla, pero un adecuado cuidado de la piel y el seguimiento dermatológico ayudan a disminuir la frecuencia e intensidad de los brotes.

Agenda una valoración especializada

Si tu hijo presenta resequedad persistente, picazón intensa o lesiones que aparecen y desaparecen con frecuencia, agenda una consulta con la Dra. Gabriela Cabezas en el Centro de Especialidades de la Piel. Un diagnóstico oportuno permitirá establecer un tratamiento personalizado para controlar la dermatitis atópica, proteger la piel y mejorar su calidad de vida.