Cáncer de Piel en Quito

Cáncer de Piel en Quito

Diagnóstico oportuno y tratamiento especializado para proteger tu salud


El cáncer de piel es el tipo de cáncer más frecuente en el mundo y su incidencia ha aumentado de forma importante en los últimos años. Aunque la mayoría de los casos pueden tratarse con éxito cuando se detectan de manera temprana, muchas personas retrasan la consulta porque las lesiones suelen comenzar como pequeñas manchas, lunares o heridas que aparentemente no representan un problema.
La exposición acumulada al sol, la radiación ultravioleta y otros factores de riesgo pueden favorecer el desarrollo de diferentes tipos de cáncer de piel. Por ello, realizar controles dermatológicos periódicos y prestar atención a cualquier cambio en la piel son medidas fundamentales para lograr un diagnóstico oportuno.

En el Centro de Especialidades de la Piel, la Dra. Gabriela Cabezas, especialista en Dermatología, realiza una evaluación completa de lesiones pigmentadas y no pigmentadas para identificar de forma temprana cualquier alteración sospechosa y establecer el tratamiento más adecuado según cada caso.

¿Qué es el cáncer de piel?

El cáncer de piel es el crecimiento anormal y descontrolado de las células que forman la piel. Puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, aunque aparece con mayor frecuencia en las zonas expuestas al sol, como el rostro, las orejas, el cuero cabelludo, el cuello, el escote, los brazos y las manos.
No todos los cánceres de piel son iguales. Existen diferentes tipos, con comportamientos y niveles de agresividad distintos, por lo que el diagnóstico preciso es esencial para determinar el tratamiento más adecuado.
Cuando se detecta en etapas iniciales, las posibilidades de tratamiento exitoso son muy altas.

Principales tipos de cáncer de piel

Los tipos más frecuentes son:

Carcinoma Basocelular

Es el cáncer de piel más común y, generalmente, el de crecimiento más lento. Suele aparecer como una pequeña lesión brillante, una herida que no cicatriza o una lesión que sangra ocasionalmente. Aunque rara vez produce metástasis, puede crecer de manera progresiva y destruir los tejidos cercanos si no recibe tratamiento.

Carcinoma Escamocelular

Se origina en las células escamosas de la piel y puede presentarse como una lesión endurecida, una costra persistente o una úlcera que no cicatriza. Tiene mayor capacidad de invasión que el carcinoma basocelular y requiere tratamiento oportuno para evitar complicaciones.

Melanoma

Es el tipo de cáncer de piel menos frecuente, pero también el más agresivo. Se desarrolla a partir de los melanocitos y puede originarse sobre un lunar existente o aparecer como una lesión completamente nueva. Su detección temprana es fundamental, ya que el pronóstico mejora significativamente cuando se trata en sus primeras etapas.

Factores de riesgo

Diversos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer de piel.
Entre los más importantes se encuentran:
Aunque el riesgo aumenta en determinados grupos, cualquier persona puede desarrollar cáncer de piel.

Señales de alerta

Es importante acudir al dermatólogo cuando aparece una lesión nueva o cuando un lunar presenta cambios en su aspecto.
Algunas señales que requieren valoración médica son:
La detección temprana es uno de los factores más importantes para lograr un tratamiento exitoso.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

La valoración comienza con un examen clínico completo de la piel para identificar lesiones sospechosas y evaluar sus características.
Durante la consulta, la Dra. Gabriela Cabezas analizará:
Cuando una lesión presenta características sospechosas, puede ser necesario realizar una biopsia, procedimiento que permite confirmar el diagnóstico mediante el análisis microscópico del tejido.

Tratamiento del cáncer de piel

El tratamiento dependerá del tipo de cáncer, su tamaño, profundidad, localización y etapa de evolución.
Dependiendo de cada caso, las alternativas pueden incluir:
El objetivo es eliminar completamente la lesión, preservar la mayor cantidad posible de tejido sano y disminuir el riesgo de recurrencia.

¿Es posible prevenir el cáncer de piel?

Aunque no todos los casos pueden prevenirse, adoptar medidas de protección solar reduce considerablemente el riesgo de desarrollar lesiones relacionadas con la radiación ultravioleta.
Las principales recomendaciones incluyen:
La prevención y la detección temprana son las mejores herramientas para reducir el impacto del cáncer de piel.

¿Cuándo consultar con un dermatólogo?

Se recomienda solicitar una valoración dermatológica si observas un lunar nuevo, cambios en una lesión existente, heridas que no cicatrizan o cualquier alteración de la piel que persista durante varias semanas.
También es aconsejable realizar controles periódicos cuando existen antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, una gran cantidad de lunares o una exposición solar importante a lo largo de la vida.
Una revisión preventiva puede permitir detectar lesiones en etapas muy tempranas, incluso antes de que produzcan síntomas.

Preguntas frecuentes

¿Todo lunar puede convertirse en cáncer?

No. La mayoría de los lunares son benignos, pero cualquier cambio en su tamaño, forma, color o comportamiento debe ser evaluado por un dermatólogo.

No. Aunque es más frecuente con el paso de los años, puede presentarse en adultos jóvenes e incluso en personas con antecedentes importantes de exposición solar.

No. El protector solar disminuye significativamente el riesgo, pero debe complementarse con otras medidas de protección frente a la radiación ultravioleta.

No. Puede desarrollarse sobre un lunar preexistente o aparecer como una lesión completamente nueva.

Es recomendable realizar un autoexamen de la piel de forma periódica y acudir a una valoración dermatológica anual, o con mayor frecuencia si existen factores de riesgo o antecedentes personales.

Agenda una valoración especializada

Si has notado cambios en un lunar, una lesión que no cicatriza o cualquier alteración sospechosa en tu piel, agenda una consulta con la Dra. Gabriela Cabezas en el Centro de Especialidades de la Piel. Una valoración dermatológica oportuna permitirá identificar lesiones de forma temprana y establecer el tratamiento más adecuado para proteger tu salud y la de tu piel.